Las ideas son de quien las hace, no de quien las piensa

Como creativo muchas veces me ha tocado ver a colegas levantar metales con ideas que se me han pasado por la cabeza, incluso a veces he sentido que me han robado. Creo que nos pasa a todos los creativos de cualquier medio, especialmente en carreras intelectuales y egocéntricas como la nuestra. Cuando se nos ocurre algo y no lo hacemos porque no le vemos el potencial, o porque no nos apoyaron, o porque ni nosotros mismo nos la creíamos y de repente son un éxito; lo primero que pasa por nuestra cabeza es esa pregunta: ¿Por qué no la hice? Esa idea era mía. Pues ese es el primer error que nuestro ego nos hace cometer. Sí, tal vez la pensaste, pero no la hiciste, eso la convierte en la idea de alguien más.

Es muy difícil llegar a una buena idea, de esas que te emociona pensarlas; aunque hay muchos que dicen que toda idea es buena, mientras que hay otros que creen que decir que todas las ideas son buenas fomenta la mediocridad; lo único que sabemos es que cuando una idea es buena lo vas a notar y vas a querer que evolucione y se convierta en algo real. 

Si llegas a ese punto, en que ya te diste cuenta que tienes en mente una idea con potencial, queda un único camino: hacerla. Son incalculables los muchos creativos frustrados que hay en el medio y que han tenido una idea dando vueltas en su cabeza y que no se han atrevido a hablar, contarla y buscar los medios para sacarla. 

Es muy importante que como creativo aprendas a ser un luchador y abogado defensor de tus ideas, pero con la mente lo suficientemente abierta como para aceptar críticas constructivas y también aprender a alejarse del ego destructivo de otros. Un luchador porque debes pelear y moverte de lado a lado hasta sacarla; piensa que si la idea sale y pega como esperas, tú también sales y pegas como esperas. Si no lo haces, puedes tener varias razones: quizás nunca fue tu idea, le pertenece a alguien más, le pertenece a alguien que sí la va a hacer.

La mejor forma de saber cuando tienes una buena idea es aprendiendo a ser crítico, pero crítico constructivo, no sirve de nada que te bajes todas tus ideas y terminar afectando tu autoestima, de hecho esa es la forma en que desaparecen los creativos y nacen los burócratas. Ser crítico no implica ser hiriente o temido, significa ser sabio y analítico; encontrar cada punto débil y reforzarlo, solo así estarás teniendo buenas ideas y mejor aún, te podrás llamar a ti mismo un buen creativo. Pero mucho cuidado con el ego, pero ese parece ser otro tema.

No hay peor idea que la que no se hace, cuéntala. Si la puedes resumir en un tweet, y te entienden a la perfección, tienes algo bueno en tus manos. No la dejes ir. 

¡Anótala! Ahora tienes todo el tiempo una pequeña computadora en tu bolsillo, deja por un momento el meme gracioso y anota esa idea que te emociona. Si es que no te emociona, pues no es buena y tendrás que darle otra vuelta.

¿Te gustó? ¿Tienes algo más que podrías agregar? Seguiremos escribiendo para ti algunas curiosidades, opiniones y cosas que nos pasan a diario, todos somos parte de la avenida de las ideas.

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